Estos días hemos visto el derroche de las arcas públicas con actuaciones de fuerza policial desproporcionadas que contribuyen a visibilizar al servicio de quiénes están los poderes públicos y judiciales. Quedando claro que tales poderes se ponen al servicio de entidades inmobiliarias y bancarias responsables de la especulación con las vivienda y contra ciudadanos desprotegidos.