La huelga del 29 de septiembre

Te rogamos hagas comentarios a las siguientes reflexiones…hemos de intentar unión y estrategia cara al 29 de septiembre:
Algunos ciudadanos dicen que a pesar de todos los argumentos en contra, que comparten en muchos aspectos, es mejor hacerla que no hacerla. Algo se consigue, más que siguiendo callados..
La paradoja nos dividirá como siempre pero lo de la huelga de septiembre es dar sentido a la política de protesta y reivindicativa.
La mayoría nos movemos entre la duda, el desánimo y la firme convicción de que otro mundo es posible. Estamos en el lugar al que nos ha llevado no sólo este gobierno (podría éste tener menos culpa que otros), ni mucho menos, sino toda una cultura del despilfarro y el consumismo, del «tanto tienes tanto vales» y del éxito rápido y los beneficios fáciles.
Hace falta un sincero cambio de actitud cívica, de forma de vivir y de relacionarse con los demás. Sólo una ciudadanía formada, implicada y sin manipular puede hacer que esto cambie.
Pero no puede quedar todo en una huelga puntual ni en pataleo absurdo. Si no hacemos oir una voz seria que diga basta ya, habrá más de lo mismo. No tenemos una democracia participativa real, somos absurdamente bipartidistas y además no hemos aprendido nada de los errores pasados.
Va a ser muy fácil manipular esta convocatoria por parte de los medios de comunicación afines (la mayoría) pero la que sí intuímos es que algo habrá que hacer, que de alguna manera debemos dejar constancia de nuestro malestar. El problema es que no estamos organizados como colectivo (los ciudadanos), entre otras cosas porque esa etiqueta se la han colgado los sindicatos que, a estas alturas, en realidad se representan sólo a ellos mismos.
Tal vez lo sensato sería crear una plataforma y organizar movilizaciones de ciudadanos convocadas por ciudadanos y en su caso desconvocadas sólo por voluntad de los afectados, al margen de los sindicatos, lo que sería la única forma de conseguir movilizarnos todos.

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